A MIS ABUELAS DEL ALMA
La que siempre tiene
chocolate en la nevera.
La que insiste en narrarte,
cosas de la guerra.
A la que no te imaginas
en sus días de escuela,
Esa persona es la abuela.
Los brazos a los que
un niño acude,
en busca de mimos o chuches.
Los brazos de los que
todo se espera,
Aquellos que en su tiempo
sembraron la huerta,
esos brazos son los de la abuela
Esa cara rechoncha y arrugada,
esa cara que enternece el alma.
Con aquellos ojos
que desprenden luz eterna,
esa cara es la de la abuela
A mi abuela, a pesar de que no halla
sembrado ninguna huerta, ni tenga
la cara rechoncha y arrugada le dedico
esta poesía y un abrazo:

Ana dijo
Pollo!!! Esto es solo el inicio de un gran proyecto!! que sigas pensando y escribiendo muuuucho
26 Mayo 2008 | 11:50 AM