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Terra
La Coctelera

Para Sarita!!!

Misterio:

El saber del no saber

Ser capaz de no quedarse en el umbral y entrar

La media sonrisa que aún tiene mucho que decir

La mirada directa, la voz clara que deja sitio para mucho más

Estar ahí, pero que te tengan que buscar

Saben quien eres, que eres y se preguntan cada día como eres

Te ven venir pero ignoran hasta donde puedes llegar

El misterio no es oscuridad. Es una forma de luzz ténue pero más fuerte que ilumina la auténtica realidad, y que muy pocos pueden captar

No hay sitio para el misterio, hay demásiada superficialidad. Amigos de una noche, risas fáciles y poco veraces, conversaciones llenas de palabras vacías, el silencio confiado brilla por su auséncia. Hay tiempo para todo menos para escuchar, entender, profundizar. Y un día derrepente te preguntas sorprendida quien es la persona que tienes enfrente.

Por eso el misterio es tan especial. No es una teoría para la humanidad, es algo para tí y para él. Para dos. Porque sino pierde fuerza se convierte en irreal. El misterio no es otra cosa que la puerta al corazón, y sólo hay un alguien que despues de mucho esfuerzo, se merezca el regalo de la solución. Piensa bien a quien le facilitas las pistas, piensa bien a quien dejas entrar en tu vida.

TORMENTA....

Dicen que despues de la tormenta siempre llega la calma... Dicen que detras de cada trueno, se asoma a trompicones la esperanza... Dicen que si quieres, puedes ver el sol que a gritos victorioso clama... Dicen tantas cosas... pero... ¿que pasa si la tormenta anida en tú alma?, ¿que pasa si en esa lucha el sol no gana?, Solo queda entonces ser yo misma, con o sin tormenta, llege o no la calma... ¿y donde estoy yo? esa es la busqueda que nunca acaba...

PARA TÍ MUXY

Por estar ahí cuando te necesito, hablando o sin abrir el pico. Por tu casa, las comidas, las risas, los enfados, los perdones sin rencores. Por decirme lo que piensas en el momento en que necesito oirlo, con sinceridad, con firmeza y con cariño. Por las sietas en el sofá, la tele, la pasta, los filetes... todo bien rico pero sin pimiento porque vomito. Pero sobre todo gracias por no dejarme caer aún mas abajo. Gracias porque siempre me agarro de tú mano.

CUANDO MI PADRE LLEGÓ A LOS CINCUENTA...

Es mi padre:

Hoy cumple medio siglo,
hace cincuenta años que ha nacido,
y su corazón es aun tan grande
como el de un niño.
Lo suyo no es combinar los colores,
pero no conozco a nadie,
tan dispuesto a complacerte de mil amores.
Mi padre es de esos héroes
que sin saberlo,
resultan indispensables
para el mundo entero
De esas personas buenas y sencillas,
que te provocan una gran sonrisa.

Puede haber padres muy conformistas,
que den a sus hijos una vez la vida
pero yo tengo uno
que me la da cada día.
Quisiera expresar en esta poesía,
lo orgullosa que me siento de ser su hija.
Y es que con este padre,
no quiero mas loterías.

A MIS ABUELAS DEL ALMA

La que siempre tiene
chocolate en la nevera.
La que insiste en narrarte,
cosas de la guerra.
A la que no te imaginas
en sus días de escuela,
Esa persona es la abuela.

Los brazos a los que
un niño acude,
en busca de mimos o chuches.
Los brazos de los que
todo se espera,
Aquellos que en su tiempo
sembraron la huerta,
esos brazos son los de la abuela

Esa cara rechoncha y arrugada,
esa cara que enternece el alma.
Con aquellos ojos
que desprenden luz eterna,
esa cara es la de la abuela

A mi abuela, a pesar de que no halla
sembrado ninguna huerta, ni tenga
la cara rechoncha y arrugada le dedico
esta poesía y un abrazo:

pura angustia y nada más

Llueve:

La lluvia cae lentamente,
aunque ya bajo esta tierra,
mi cuerpo no la siente.
Una pesada losa, de oscuro gris,
cubre mi existencia, me encarcela aquí.
Todo mi tiempo ha pasado,
no puedo volverme atrás,
las cosas que no hice,
no las haré jamás.
Aquello que callé,
en lugar de expresar,
me agobiará para siempre
y no lo puedo remediar.
Soledad tormentosa,
oscuridad tan odiosa,
tristeza, horrible tristeza,
que sin cesar me acosa.
Y mientras lloro en silencio,
Llueve sobre mi losa.

SOS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

SOS, EL MUNDO A LA DERIVA:

La filosofía es hoy por hoy, una ciencia totalmente desacreditada. De hecho, no está considerada como tal. Para la mayoría de la gente se trata de “un rollo sin sentido que supone demasiado esfuerzo y al final no sirve para nada” No me he sacado esta frase de la manga. Mal que me pese, esta cita recoge las palabras textuales de una compañera de mi Colegio Mayor, y en mi opinión, son un fiel reflejo del sentir general de la sociedad.

Obviamente, no estoy de acuerdo con esta afirmación. A mi modo de ver, la filosofía no se reduce a una mera especulación teórica, más bien al contrario. La filosofía, como ya he sostenido en anteriores ensayos, supone una forma de vida concreta, supone vivir conforme a la verdad. Y una vida así es una vida plena.
Ante las palabras de mi compañera, estudiante de Medicina, levanté rápidamente la cabeza y de manera contundente (y puede que hasta orgullosa) respondí: “Mira chiquilla tú te dedicas a salvar vidas y yo a enseñar a vivirlas”. Visto desde este prisma, al referirnos a la filosofía, hablamos de la más práctica de las ciencias. Supongo que está de más añadir la reacción que mis palabras produjeron: “Va tía déjate de profundidades a estas horas”. Este es el panorama ante el que nos encontramos. Me da verdadera pena pero es así. Detenerse a pensar es una perdida de tiempo absoluta, no lleva a ninguna parte. Más tarde o más temprano aparecerá entre los sinónimos de “profundo”, el término “aburrido”.

Wittgenstein, en el prólogo de su libro “Investigaciones filosóficas”, dice:“No quisiera con mi escrito ahorrarles a otros el pensar, sino, si fuera posible estimular a alguien a tener pensamientos propios”. Desde luego nuestro pobre amigo no podría siquiera haber imaginado la irónica carcajada que tal afirmación me produciría.

Vivimos en un mundo donde las palabras tolerancia, democracia y pluralismo resuenan por doquier. Creo que nunca antes se ha hablado con tanto ímpetu de la libertad, y sostengo, firmemente que en ningún otro momento (dejando quizás al margen la Revolución Francesa), han sido cometidas tantas barbaridades en nombre de la misma. La libertad es el papel de regalo que transforma un crimen en un derecho, es el sello de
distinción con el que se presenta por ejemplo, el aborto. Pero me estoy emocionando demasiado, dejemos esto para otra ocasión.

Es una verdadera lástima desde luego, que Wittgenstein no oyera nunca hablar del maravilloso “talante tolerante” que impregna nuestra sociedad. Todos debemos respetarnos a todos, ser condescendientes los unos con los otros y trabajar unidos por una España más fuerte. Pero ¡cuidado! Dios nos libre de imponer nuestras ideas al vecino. Pobre e ignorante Wittgenstein, ¿es que no sabes que un pensamiento propio que se salga de lo que es considerado “políticamente correcto”, te convierte en un extraterrestre, en un reaccionario fascista e intolerante destructor de la libertad?

Sócrates consideraba el diálogo como el camino más seguro para llegar a la verdad de las cosas, pues esta es, al fin y al cabo, la cúspide a la que aspira todo conocimiento humano. En el diccionario la palabra diálogo aparece definida de la siguiente manera: “Plática entre dos ó más personas que alternativamente manifiestan sus ideas o afectos”, “Discusión o trato en busca de avenencia”. Esta avenencia o punto en común, era lo que Sócrates trataba de encontrar en sus conversaciones con los atenienses, para a partir de ahí, construir un camino a través del cual llegar con el otro a la verdad.

Hoy en día la inmensa mayoría de la población tendría varias cosas que objetarle a Sócrates. El relativismo imperante niega la existencia de cualquier tipo de verdad absoluta. Todo queda reducido a la mera opinión (siempre respetable), de un sujeto x.
-Eso es lo que tú piensas María- solía decirme José Luis el conductor de la furgoneta- yo pienso de otra manera. Para ti esto es blanco y para mí negro y me tienes que respetar.
Ya lo dice la canción: “Depende ¿de qué depende?, de según como se mire todo depende”. Ante esto expongo los conocidos versos de Antonio Machado: “¿Tu verdad?, ¿mi verdad? No. La verdad. Y ven conmigo a buscarla, la tuya guárdatela”

Sin verdad no hay pie para el dialogo ya que no hay ningún punto en común al que llegar. Solamente queda entonces el monólogo que siempre puede ser rebatido. La actividad dialogica ha desaparecido de nuestra sociedad. Las pocas palabras pronunciadas en medio de un silencio generalizado son palabras vacías. Los discursos que últimamente se oyen, tan llenos de fuerza y convicción, no son más que proposiciones mejor o peor construidas, puestas en boca de expertos demagogos, que manejan el lenguaje con tanta sutileza como falta de coherencia.

Si he logrado mi propósito podemos ver que nos encontramos ante un mundo que, o cambia de dirección, o se estrellará tarde o temprano.
Vivimos en “la era de la incoherencia”.
¿Libertad? Sí. ¿Opiniones propias y diferentes? no. ¿Verdad? No. ¿Opinión particular? sí. ¿Diálogo? Sí. ¿Actitud de escucha? ¿qué es eso?
¿Talante tolerante? para dar y repartir.

ellas

En presencia de su esposa:

“Eliot Spitzer anunció su dimisión en presencia de su esposa Silda”. Esto es lo que se lee al pie de la imagen que muestra al inminente ex gobernador demócrata de Nueva York, Eliot Spitzer, en pleno discurso. Un discurso que seguramente, supone la mayor de sus derrotas. Y junto a el aparece Silda, su esposa.

No quiero detenerme en los detalles escabrosos, y por otra parte ya conocidos por todos, que han llevado al gobernador Spitzer a pronunciar su discurso de dimisión.

Prefiero centrarme en la figura de Silda, una mujer que no solamente ha soportado las infidelidades y mentiras de su marido, sino que ha visto como este era desenmascarado y criticado públicamente. Y sin embargo en el momento más amargo, ahí está, a su lado.

Alguien más frío y escéptico que yo podría decir: “bueno vale, pero se trata de guardar las apariencias”. Pero si observamos con detenimiento la fotografía, podemos darnos cuenta de que Silda no mira al público, sino a su marido. Y no se trata de una simple mirada. Tanto su rostro serio, como sus ojos ligeramente ojerosos, reflejan la tensión a duras penas contenida, pero sobre todo condescendencia y perdón.

Es algo bien sabido en el resto del mundo, la importancia que en Estados Unidos se concede a la verdad, al reconocimiento de los errores. Fueron sus mentiras las que produjeron la dimisión de Nixon como presidente, y decir la verdad lo que permitió que Clinton conservara el mismo puesto.

Dimitir es lo mejor que Spitzer puede hacer. Ha reconocido su error y asume las consecuencias del mismo.

Ante la evidencia de las pruebas que lo inculcan, la retirada pública y humilde del gobernador tras un discurso sentido y bien preparado, resulta la única salida posible.

Y en medio de todo este berenjenal, aparecen en segundo plano, los ojos de una mujer herida y humillada, que da la cara junto al indecente de su marido, y le respalda en silencio. No creo que se trate de un simple acto de diplomacia sino más bien, de una prueba de amor.

La imagen de Silda me recuerda (en otro orden de cosas por supuesto), a Elvira, la mujer de Mariano Rajoy candidato por el Partido Popular a la presidencia de nuestro país.

La derrota trae siempre consigo una buena dosis de humillación.

Mariano Rajoy no ha sido protagonista de un degradante escándalo como es el caso de Eliot Spitzer, pero ha perdido unas elecciones presidenciales, lo que sin lugar a dudas resulta un duro golpe personal.

Y Elvira, a la que nunca antes se ha visto en los medios de comunicación, una mujer tímida y siempre discreta en segundo plano, ha estado ahí apoyando a su marido en un momento tan crítico, como solo puede hacerlo una esposa, abrazando a Mariano.

Dos hombres derrotados con dos refugios firmes a su lado. Ellas.

“Siempre he creído en los números que llevan a la razón, a la lógica. Pero después de una vida de búsqueda me digo: ¿Qué es la lógica?, ¿Quién decide la razón? He buscado a trabes de lo físico, lo metafísico y vuelta a empezar.
Y he hecho el descubrimiento más importante de mi carrera, el más importante de mi vida: solo en las misteriosas ecuaciones del amor, puede encontrarse alguna lógica.
Estoy aquí esta noche gracias a ti. Tú eres mi única razón de ser. Eres todas mis razones”

La película “Una mente maravillosa” protagonizada por Russell Crowe y
Jennifer Connelly, narra la vida de John Nash prestigioso matemático y físico, quien en 1994, fue galardonado con el Premio Nobel de Economía,

Una vez más no es en la figura de John Nash donde quiero detenerme, sino en la de su esposa Alice. Si ya es difícil estar casada con un genio, más complicado aún debe ser estar casada con un genio que padece esquizofrenia. La película refleja escalofriante y magníficamente la enfermedad de John, no obstante, se sabe que en la vida real, las consecuencias de su esquizofrenia fueron mucho peores.

Alice no le dejó nunca. Fue siempre su tabla de salvación, la mano firme que le mantuvo en contacto con el mundo real, Y en Estocolmo, Suecia, ante miles de personas, John le dedicó las palabras que he citado más arriba. Un discurso emotivo y lleno de fuerza que a mi modo de ver, confirma el conocido dicho: “Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer”.

No pretendo convertir este ensayo en un panfleto feminista. Solo dejar claro mediante estos ejemplos, que el verdadero amor entre un hombre y una mujer se manifiesta y crece con el dolor, el sacrificio y la renuncia. El amor no es simplemente “ver todo color de rosa”, un millón de mariposas que revolotean en el estomago, vivir en una nube. Amar supone compromiso, darse completamente a la otra persona. Venga lo que venga y a pesar de los pesares, seguir estando ahí. Porque quieres y aceptas a quien amas como es, con sus virtudes y sus defectos, con sus triunfos y sus fracasos.

Mi padre me dijo hace poco tiempo: “pasaré la vida entera dando gracias a Dios por la mujer que me ha dado y no será suficiente”. Y no venían de una cena romántica. Acababan de llegar del hospital.